lunes, 16 de abril de 2012

PARALIZARTE

La parálisis es un simple síntoma... lo que duele es lo que pasa alrededor de uno cuando se padece esto.

Empezás a ver las cosas desde otro ángulo... empezás a percibir todo de otra forma... y la gente q te rodea cambia...

Ciertas cosas que suceden empiezan a doler más que el propio síntoma... el dolor empieza a ser otro. Caer en la realidad duele más que el síntoma psicosomático... el día en que caés a la realidad empieza a ser el punto de inflexión... y las cosas ahora sí empiezan a cambiar.

Te replanteás todo... y empezás a dudar y a mover las fichas para ganar el juego.
Dicen que "lo que no te mata te fortalece"... puede ser verdad... pero de lo que estoy seguro es que aprendí algo de todo esto: enfrentar la realidad a tiempo, a decir todo lo que pensamos... aunque nos duela y nos destroce... No voy a permitir volver a sentirme así...

En estos casos la companía es escencial y agradezco tambien a lo que me pasa que me ayudó a darme cuenta:  "Amigos en las buenas y en las malas... siempre..."

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sábado, 14 de abril de 2012

EXPLOTAR



Uno no se da cuenta del peso que tienen las cosas hasta que toca fondo... o por lo menos en mi caso es así.

Tomarselo todo con calma es la clave... pero cómo hacer la vista gorda sobre las cosas que realmente te importan? cómo calmarse cuando lo que realmente deseás te parece cada vez más inalcanzable?... Todas esas tensiones se acumulan, se condensan y luego estallan...

La risa es el mecanismo de defensa de los más debiles... el bueno humor diario tapa los problemas... los payasos cubren con su maquillaje sus tristezas... las máscaras permiten esconder a las personas dentro de si mismas.


La idea es gritar bien fuerte para que nos escuchen...luchar por lo que queremos... decir las cosas a tiempo... demostrar al mundo lo que pensamos... cambiar las cosas que nos hacen mal por quellas que nos van a dejar el mejor recuerdo...

Pensamos que somos más fuertes de lo que mostramos... pero nuestro cuerpo es el que dice basta y nos pone un límite... y todo lo que podemos hacer bajar la guardia y ser nosotros mismos... con nuestras debilidades, vulnerabilidades y sentir las emociones a flor de piel.

Cada llamada de atención es una experiencia más de la cual tenemos que aprender. Relajarse, disfrutar, vivir, exteriorizar y decir todo en el momento justo.
No acumular las cosas... escaparse del caos, respirar profundo y disfrutar de cada momento.

Pero estoy seguro que todo siempre termina de la mejor manera... aún cuando nos toca perder.

Ezequiel